La eliminación del arancel se implementa luego de una reducción escalonada definida por el Gobierno en dos tramos. En mayo del año pasado se aplicó la primera baja y desde hoy entra en vigencia la eliminación total. El esquema apuntó a modificar el costo de los celulares importados y a generar un nuevo marco de competencia en un mercado que combina producción local, importación formal y una fuerte presencia de canales informales.
El jefe de gabinete, Manuel Adorni, hizo mención a la norma vía su cuenta de X: “Los aranceles de importación de celulares pasarán a ser del 0%. Menos impuestos, más competencia y mejores precios para todos. Dios bendiga a la República Argentina”, publicó.
Durante el período en el que rigió el arancel del 8%, el ingreso de teléfonos importados por vías legales no mostró un crecimiento significativo. Los datos del sector indican que la participación de los equipos importados se mantuvo en niveles bajos dentro del mercado total, mientras la producción local sostuvo su peso relativo. En paralelo, los precios de los celulares y de otros productos electrónicos registraron bajas en términos reales.
En ese contexto, el impacto del arancel cero se analiza tanto por su efecto directo sobre los costos de importación como por su interacción con otros factores que inciden en el precio final, como logística, comercialización, procesos aduaneros e impuestos. El cambio regulatorio también se da en un escenario de ajustes previos de precios, caída de la demanda y tensiones en la oferta global de algunos modelos de teléfonos.
Qué pasará con los precios y qué cambia
En materia de precios, desde la industria señalaron que los valores de los celulares bajaron con fuerza durante el último período. Algunos modelos registraron recortes de hasta 30%, impulsados por la caída de la demanda. Sin embargo, advirtieron que esa dinámica enfrenta límites. Por un lado, porque ya el mercado hizo su ajuste; por otro, porque apareció un “cisne negro” que limitaría una mayor baja de precios. Tiene que ver con el gran consumo de memorias informáticas por la demanda de IA. Así como en la pandemia estalló el boom de la minería de criptomonedas y hubo faltantes de chips, ahora la IA impacta fuerte en el mercado de memorias, tanto las RAM como las de almacenamiento.
Para el comercio minorista, la eliminación del arancel tiene un impacto directo sobre los teléfonos importados, en especial en los modelos de alta gama. Alejandro Goldín, gerente general de Maximstore, explicó que la reducción del tributo se aplicó en dos tramos y que ahora se elimina por completo el derecho de importación que alcanzaba al iPhone. Según el ejecutivo, la medida resulta positiva para que el consumidor argentino acceda a tecnología por canales oficiales.
Goldín destacó que la Argentina tiene un fuerte perfil como consumidor de tecnología y se posiciona entre los principales mercados de América Latina. En el caso del último lanzamiento de iPhone, la demanda es muy fuerte. A nivel mundial existe poca oferta de iPhone 17, una situación que también repercute en el mercado local y eleva el interés por estos equipos. En Uruguay, donde existe stock disponible, la demanda también muestra niveles elevados.
El ejecutivo explicó que, en el consumidor individual, la espera por una baja de arancel no tiene un impacto tan marcado, mientras que en el segmento corporativo la decisión pesa más. También señaló que la baja de tasas de interés registrada en los últimos meses impulsa la demanda a través de cuotas y financiación, con promociones que dinamizan las ventas.
Respecto del impacto en precios, Goldín sostuvo que el traslado es directo. “Los 8 puntos de arancel son 8 puntos de costos”, explicó. En algunas categorías, las empresas se adelantaron a las bajas, ya que conocen que el costo de reposición es menor. A futuro, el ejecutivo se muestra optimista para la categoría iPhone con la eliminación total del arancel.
Una postura similar expresó MacStation, que informó que la reducción del 8% del arancel ya se contempló en la política de precios aplicada al lanzamiento del iPhone 17 y a toda la línea de iPhones disponibles. Según explicó la empresa, la decisión se adoptó desde el inicio de la comercialización para reflejar de manera anticipada el impacto de la normativa.
Desde la compañía indicaron que no resulta necesario aplicar nuevas reducciones en esta instancia, dado que el ajuste ya se realizó al presentar el producto. La firma sostuvo que esta política permite ofrecer valores más competitivos desde la llegada al mercado y refuerza su compromiso con la transparencia en la formación de precios, en un contexto históricamente condicionado por la carga impositiva sobre los productos tecnológicos.