Aún no existe conocimiento sobre cuándo o dónde se jugaría el partido. Sin embargo, lo que sí se sabe es que serán 90 minutos picantes (“Rompelo a Salas”, le habían pedido los hinchas al ex-Boca Marcos Rojo, cuando llegó al club). Está claro que el contexto de polémica brindará un condimento extra a un clásico ya atractivo, como lo es el River-Racing, equipos que por negociaciones de jugadores terminaron tensando la relación entre las partes.
Las confrontaciones iniciaron con la llegada de Marcos Acuña al Millonario. En 2024, el Huevo -con pasado en Racing- abandonó el Viejo Continente y fue convencido por Marcelo Gallardo para volver a la Argentina. Sin embargo, en una nota, el otrora presidente de la Academia, Victor Blanco, confesó que hablaron con él “a principios de año” y que la idea del lateral “era seguir un par de años más en Europa”.
No obstante, Acuña no se quedó callado: “Creo que los dirigentes de Racing se manejaron muy mal. Me ensuciaron a mí y a mi familia. Recibí amenazas de mucha gente, solo por lavarse las manos ellos”. Luego, el surgido de Ferro Carril Oeste volvió al Cilindro pero con la banda roja por delante, lo que derivó en un escenario caliente, musicalizado por silbidos.
Un año después, la polémica volvió a reinar entre los dos grandes por el caso Salas. Ante el interés del Millonario y la negativa de vender por parte de la Academia, River ejecutó la cláusula de rescición por el delantero de 8 millones de euros y se hizo con los servicios del delantero, en un movimiento que rompió el pacto de caballeros.
image
En el primer partido del segundo semestre, Racing jugó contra San Martín de San Juan por la Copa Argentina. Previo al duelo, el presidente Diego Milito rompió el silencio y soltó varias bombas en contra del conjunto de Nuñez y su entrenador Marcelo Gallardo.
“Estamos los que queremos estar en Racing. Tratamos de defender al club desde el primer minuto. No lo queríamos negociar, era nuestra idea. Un poco la palabra es decepción. Sobre todo, con River como institución, con su secretario general. No pudieron honrar su palabra”, expresó el Prínicipe.
Tan sólo un día después, el ahora candidato a presidente de River, Stefano Di Carlo, replicó a los dichos del líder de la Academia, en el programa “Y ya lo ve y ya lo ve”: “Nunca le dijimos que no íbamos a ejecutar la cláusula de Salas. Me llamaron mucho la atención las declaraciones de Milito. El proceso fue muy largo, no fue la conclusión de lo que Milito cuenta. Porque está lejos de la realidad muchas de las cosas que dijo”.
Días después, Maxi Salas publicó un posteo de despedida de Racing, en el que destrozó al presidente Racing: “Sé que hay mucho enojo y bronca y mucho invento y mentira. Nunca me quisieron aumentar un solo peso y para mí eso también fue una desilusión. Decidí irme por dignidad, tras su destrato durante meses”.
Las explicaciones no fueron suficientes para el hincha de Racing, que descargó su bronca en la primera fecha contra Barracas en Avellaneda, a través de pasacalles y cánticos al ritmo de “el que no salta es un traidor”. Mientras tanto, Gallardo no pudo ocultar su descontento tanto con Milito como con Juan Sebastián Verón -que criticó el accionar de River- y en una rueda de prensa mencionó que “hablaron demasiado”.
Quien también se refirió sobre el hecho fue Gustavo Costas. En un principio, expresó: “No me desilusionó, yo no le cierro la puerta a nadie. El que se quiere ir, el que logra irse porque va a tener más plata, no tengo problema”. No obstante, un mes después, reveló que el caso Salas “dividió a todos”, tanto a la gente como a los jugadores.
image
En paralelo a la novela de Maxi Salas, Juan Fernando Quintero volvió al Millonario. El revuelo tomó forma ya que en abril, confesó que había hecho un “pacto de caballeros” con Racing en el que no volvería al River en el corto plazo. Seis meses después, volvió a Nuñez.
“En definitiva, es la voluntad de cada jugador. Lo que sucedió en enero es que tenía un problema familiar y tenía que regresar a Colombia, creíamos que le iba a llevar todo 2025 pero volvió antes. El jugador juega donde quiere, no mucho más para decir”, expresó el director deportivo de la Academia, Sebastián Saja.
En la Academia dicen presentes dos jugadores con pasado en el Millonario: Bruno Zuculini y Santiago Sosa. El experimentado volante central fue crucial para el armado de Gallardo pero en 2023, bajo el mando de Martín Demichelis, quedó en libertad de acción y retornó al club que le formó como profesional. En ese mismo mercado de pases el mediocampista por ese entonces en Atlanta United regresó a Argentina, aunque no al destino que hubiese deseado inicialmente.
Sosa confesó que se ofreció al Millonario, club donde realizó las divisiones inferiores, para volver pero no encontró respuesta por parte de la dirigencia, a la cual criticó con dureza. Ante ese panorama, se unió a la Academia y no tardó en volverse una pieza crucial en el armado de Costas, dado que le encontró lugar como líbero en su línea de tres zagueros, con la versatilidad para ser volante central en caso de ser necesario.