El conflicto arrancó cuando Enzo, en varias entrevistas, admitió que no sabía si seguiría en el Chelsea la próxima temporada y que le gustaría vivir en Madrid tanto él como su familia. Las declaraciones, realizadas en plena racha negativa del equipo, generaron un malestar interno que el club decidió no ignorar: dos partidos de suspensión como castigo formal.
El primero ya lo cumplió el fin de semana pasado, en la victoria por 7-0 ante el Port Vale por la FA Cup. El segundo llegará este domingo ante el City en la Premier League, donde los Blues necesitan sumar para no perder terreno en la pelea por los puestos de Champions League.
Rosenior aclaró en conferencia que tuvo una charla directa con el jugador y que las disculpas fueron sinceras: “Se disculpó conmigo y con el club. No cuestiono su personalidad o cómo es él.” Sin embargo, el técnico dejó en claro que aceptar las disculpas y levantar la sanción son dos cosas distintas: “La gente comete fallos y no se puede pasar por alto el castigo. Hay ciertos valores en los que creo y que harán más fuertes al club si los cumplimos.” Un mensaje que, más allá del partido del domingo, apunta directamente al futuro del argentino en Stamford Bridge.
FUENTE: TyC Sports