Tras su llegada a Buenos Aires procedente de Roma, el presidente Javier Milei cumplió con su promesa y se dirigió a la Casa Rosada, donde este domingo, ya por la tarde, aseguró que la economía nacional está “creciendo al 10%” y auguró que para el próximo año “la inflación dejará de ser un problema” en el país.
Más temprano, en el mismo domingo, Milei había participado de los funerales del Papa Francisco y, posteriormente, condecoró a Jesús Huerta de Soto —economista libertario español a quien el mandatario admira profundamente— otorgándole la Orden de Mayo en grado de Comendador, uno de los máximos reconocimientos que concede la República Argentina tanto a figuras nacionales como extranjeras. Aunque no hubo cobertura de prensa ni transmisión oficial durante varias horas, algunas de las personas presentes difundieron imágenes a través de redes sociales, en las que se podía observar al jefe de Estado junto a Huerta de Soto caminando por los pasillos de la Casa Rosada, desde el despacho presidencial hasta el Salón Blanco. Fue en ese emblemático salón donde Milei entregó la distinción al académico español, quien se identifica como “anarcocapitalista” y sostiene la postura de que el Estado debería desaparecer.
La relación entre Milei y Huerta de Soto ya había tenido otro capítulo días antes: el jueves pasado, tras coincidir en un programa emitido por América 24, ambos compartieron un almuerzo y pasaron varias horas juntos en Balcarce 50. Durante el evento de entrega de la condecoración, Milei aprovechó para exponer su crítica sobre la situación cultural de la Argentina: “La Argentina tiene un problema moral, dejamos de abrazar los valores de Occidente para abrazar el demonio del socialismo woke”, lanzó el Presidente, en un discurso donde también celebró la teoría económica de su invitado, basada en el concepto de “capitalismo espontáneo”.
En sintonía con las ideas de Huerta de Soto, Milei insistió en que “el único sistema justo es el capitalismo de libre empresa” y se refirió a la “teoría de la eficiencia dinámica”, propuesta por el académico español, como un pilar fundamental para el desarrollo económico. Además, se mostró optimista respecto a la situación económica actual, destacando que su gobierno protagoniza “el caso de estabilización más exitoso en la historia del mundo” y que actualmente “Argentina viene creciendo a una velocidad del 10 por ciento”. A su vez, pronosticó que “para mitad del año que viene la inflación dejará de ser un problema para la Argentina”.
Después de la ceremonia de premiación, y en medio de los aplausos de funcionarios y otros asistentes, Milei le cedió el micrófono a Huerta de Soto. Desde el atril, el economista brindó un mensaje cargado de esperanza: “Estoy dando un mensaje de ánimo, apoyo y esperanza a todo el pueblo argentino, y también como no a España, que hoy siguen con expectación e interés lo que está ocurriendo en este país”, expresó. En su discurso, Huerta de Soto también destacó el significado simbólico de la elección de Milei: “Javier Milei fue elegido por abrumadora mayoría como presidente. Este país se ha convertido en un modelo a seguir, por un mundo que, atenazado por el estatismo, se encuentra en la encrucijada histórica de poder optar, como se ha hecho en Argentina, por la libertad, como única alternativa frente a los conflictos, las guerras, y conmociones sociales de todo tipo, consecuencias inexorables del estatismo y que hoy asola a la humanidad”.
Cabe recordar que el jueves pasado, Huerta de Soto también recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Eseade. Allí, nuevamente con la presencia de Milei, el Presidente no ahorró elogios y describió al catedrático como un “coloso”, a quien considera su “mentor ideológico”, además de definirlo como “un pensador valiente, a un maestro generoso, y un incansable defensor de los valores de la libertad y la dignidad humana”.
A pesar de compartir una profunda afinidad ideológica, durante su aparición televisiva conjunta hubo un matiz de diferencia entre ambos respecto al Papa Francisco. Mientras Huerta de Soto fue muy crítico, Milei optó por una postura más conciliadora, calificando al pontífice como “el argentino más importante de la historia”, horas antes de emprender su viaje al Vaticano para asistir al funeral.
El vínculo de Huerta de Soto con la Casa Rosada se cerró de manera simbólica y emotiva: además de los reconocimientos recibidos, el economista español también tuvo la oportunidad de saludar al público desde el histórico balcón presidencial, acompañado por un sonriente Javier Milei.