Nos está costando más de lo que pensaba

De entrada, el DT no dudó en calificar el partido: “un partido bastante chato sinceramente”, y lo enmarcó dentro de la lógica del clásico: “típico de un clásico muy disputado donde no se vio tanto juego de ninguno de los dos equipos”.

En ese sentido, explicó que el desarrollo fue más trabado de lo esperado y que el plan inicial se vio afectado rápidamente: “lo teníamos claro que teníamos que tratar de generar ante un equipo que no iba a esperar como se dio, y se nos empezó a complicar bastante el partido ya con la salida de Seba (Driussi) del inicio”.

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A partir de ahí, River intentó reacomodarse dentro de un trámite adverso. Coudet remarcó que, pese a las dificultades, hubo momentos para igualar el marcador: “hemos tenido algunas situaciones claras como para empatar el partido”, aunque reconoció que no alcanzó. Y fue contundente al expresar el dolor por el resultado: “perdimos el partido que no queríamos perder”.

El entrenador también hizo hincapié en el contexto previo, destacando la racha positiva que traía el equipo desde su llegada: “veníamos, por lo menos desde mi llegada, sin perder ningún partido y este era el que menos queríamos perder”.

Sin embargo, lejos de buscar excusas, dejó en claro el camino: “necesitamos trabajar, mejorar y sigo con el mensaje claro de que tenemos que trabajar en el tiempo para tratar de vernos cada vez mejor”.

En el análisis táctico, Coudet explicó que el equipo mantuvo su estructura, aunque con limitaciones en ataque: “a partir de los cambios quedamos cortos”, y agregó que si bien hubo algunas jugadas puntuales, “no vi tantos juegos de ninguno de los dos equipos”.

Además, subrayó que River tuvo la iniciativa en el complemento: “sobre todo en el segundo tiempo estuvimos mucho más con la pelota”, pero faltó profundidad: “tenemos que trabajar para hacer más directo y generar mucho más desde lo futbolístico”.

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Uno de los aspectos que el DT valoró fue el rendimiento defensivo, más allá del gol recibido: “el equipo normalmente trabaja corto, estuvo desde el sacrificio, desde tener una estructura corta y no permitir mucho al rival”.

Incluso, respaldó ese concepto con datos: “no nos han hecho tres goles en ocho partidos y dos fueron en el final”, lo que, según su mirada, confirma que “defensivamente nos venimos comportando muy bien”, aunque admitió que “hoy cometimos algún error y trabajaremos”.

En relación al rendimiento individual y la presencia de juveniles, Coudet fue tajante al asumir la responsabilidad: “la responsabilidad la asumo yo y no se la voy a dar a jugadores jóvenes del club”. Y explicó el contexto: “es difícil cuando tenés que cambiar una ecuación en un superclásico y tener 4 o 5 chicos de 20 años”, aunque también destacó que “los chicos de River siempre aparecen en momentos difíciles”.

Sobre una de las jugadas polémicas del partido, el entrenador evitó entrar en conflicto: “son finas las dos jugadas”, en referencia a las acciones discutidas dentro del área. Y dejó una reflexión clara: “cuando perdés tenés que apretar los dientes, trabajar y seguir”.

En cuanto a su idea futbolística, el DT reconoció que aún está en proceso de construcción: “intento adaptarme a las características de los jugadores y encontrar la manera donde podamos lastimar mucho más”. Si bien cree haber encontrado algunas soluciones, también fue sincero: “todavía no pude conseguir que el equipo genere todo el fútbol que me gustaría”.

Además, volvió a remarcar que el momento requiere paciencia y trabajo: “hay poco tiempo de trabajo e intento acortar los tiempos de adaptación”, aunque reconoció las dificultades: “cada vez que se pone difícil, tenemos que recurrir a lo que tenemos”. En ese sentido, mencionó nombres y situaciones puntuales que condicionaron el armado del equipo.

Coudet también dejó en claro cuál es su objetivo principal desde su llegada: “lo más importante era que River se volviera a ganar”, y reforzó esa idea incluso después de la derrota: “tenemos que volver a ganar, acostumbrarnos a ganar, acostumbrarnos a ser protagonistas”.

El golpe del clásico, según sus propias palabras, no debe pasar desapercibido: “hay que levantarse, pero también hay que sufrirla”, marcando que la derrota debe servir como aprendizaje. En esa línea, insistió: “no es solo decir hay que trabajar, hay que sufrir lo que tengamos que sufrir y mejorar”.

El optimismo del Chacho en cambiar la imagen tras la derrota

Finalmente, el DT cerró con un mensaje que resume su postura: “no voy a bajar los brazos, voy a seguir insistiendo”, y aseguró que buscará “preparar y exigir cada día para que se vea una mejora”. Con una semana larga por delante, el entrenador confía en el grupo: “es un grupo muy trabajador, sano, que quiere crecer”, y concluyó con una frase que refleja el impacto del resultado: “perder el superclásico te tiene que pegar”.

River ahora deberá dar vuelta la página, pero con una certeza que dejó su entrenador: el camino será trabajo, autocrítica y reconstrucción futbolística.

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